TEMA 2

Obstrucción, mastitis y abceso

Obstrucción mamaria
Se trata de la obstrucción de algún conducto.

¿Qué se siente?

Una obstrucción se siente como un bulto duro y doloroso en algún cuadrante de una mama. La zona más habitual donde suele ocurrir es en el cuadrante superior que toca a la axila. Puede acompañarse de febrícula y malestar pero si el bulto no está caliente y rojo, y no hay fiebre mayor de 38. 5 º C, no es mastitis, es simplemente una obstrucción, y se puede tratar fácilmente.

Suelen aparecer por un defecto de drenaje de la leche. Por ejemplo si el bebé está mamando con mucha frecuencia y de repente mama mucho menos. Un momento en que puede suceder es cuando se introduce alimentación complementaria, si la disminución de la succión por parte del niño es importante.

Este es uno de los motivos por el que es mejor dar el pecho antes de la comida, y empezar por pocas cantidades.

¿Qué hacer?

Se suele solucionar fácilmente aplicando estos pasos:

  1. Antes de la toma aplicar calor local: Con esterilla eléctrica, secador de pelo, paños calientes y húmedos, la ducha, todo vale mientras se caliente la zona.
  2. Masajear la zona durante unos tres minutos, con un cepillo de pelo de bebé o de dientes suave, con movimientos redondos, y en dirección al pezón.
  3. Colocar el niño a mamar, de manera que la barbilla quede justo encima, o por lo menos en dirección a la obstrucción. Esto se hace por que la zona de pecho que queda mejor drenada es la que queda situada bajo la barbilla del bebé.Por ejemplo, si la obstrucción es en el cuadrante superior externo del pecho (tocando a la axila), la posición será en rugby (el niño por debajo del brazo, sus pies salen por detrás de la espalda, y su cabeza descansa sobre tu mano).
  4. Si te queda una mano libre, masajea la zona en redondo y hacia el pezón , mientras el niño mama.

No se sabe por qué mecanismo, pero se ha observado que la lecitina de soja ayuda a prevenir las obstrucciones de repetición. La lecitina de soja es un complemento dietético y ayuda a mantener normales las cifras de colesterol en sangre. Será suficiente con tomar tres cucharaditas de café al día de este producto.

Procura que mame más veces y más rato de ese pecho, y ves cambiando de posición, normalmente en 24 horas más o menos habrá desaparecido, a menudo con que el niño mame dos veces en posición que facilite el drenaje, es suficiente.

Mastitis

¿Qué se siente?

Si de repente tuvieras temblores, fiebre más alta de 38´5º C (menos no se considera mastitis), malestar importante, sensación de debilidad, y una zona de un pecho dura y redondeada, muy caliente y roja, sería una mastitis. Al mismo tiempo la mastitis da como síntomas astenia y decaimiento importantes. La madre no se siente capaz ni de sostener su bebé en brazos.

Una mastitis es una obstrucción que se ha infectado. Normalmente ocurre en un solo pecho y en un solo cuadrante.

Existen otras manifestaciones de mastitis como sensación de quemazón, dolor intenso y pinchazos al amamantar sin llegar a tener fiebre. Tanto el primer tipo de mastitis que describimos al principio de este párrafo como el descrito ahora se deben a una alteración microbiana de la leche materna.

La leche humana contiene muchos tipos de bacterias conviviendo en armonía que forman parte de la inmunidad de la leche. En determinadas situaciones es posible que algunas cepas crezcan de manera excesiva y hagan desaparecer al resto. Esto puede causar una mastitis ya sea con cuadro típico de fiebre alta y zona roja caliente y dolorosa o bien con cuadro de dolor intenso de pezones al amamantar sin fiebre. En este informe haremos referencia a la mastitis convencional con cuadro febril. Si quieres más información sobre otros tipos de mastitis consulta nuestro informe sobre dolor de pezones causado por una infección.

¿Qué hacer?

Seguir las mismas pautas que para la obstrucción y además:

Tu médico te recetará un antibiótico adecuado, compatible con la lactancia. Sigue el tratamiento hasta el final, aunque los síntomas desaparezcan en pocas horas, pues una mastitis mal curada puede acabar en un abceso. El médico te recetará también algún anti-inflamatorio, o antipirético para el dolor y la fiebre.

A pesar de ser una infección, tu leche no le hará ningún daño a tu hijo. Es muy importante seguir dando de mamar del pecho afectado, pues dejar de amamantar podría facilitar mucho que se desarrollara un abceso. Notarás que la retención de leche dispara la fiebre, por ello es importante mantener el pecho blandito. Puede ser de ayuda un sacaleches si después de amamantar el pecho todavía está duro.

Cuando hay una mastitis la leche se vuelve algo salada en el pecho afecto y algunos bebés lo rechazan. En ese caso es importante drenar con un sacaleches.

Es importante hacer reposo durante unos días, y para ello será necesario tener el apoyo de la familia. A menudo, detrás de una mastitis, hay un fuerte agotamiento de la mamá, o quizás fuertes tensiones familiares, y tener una mastitis es una manera que tiene nuestro cuerpo de llamarnos la atención, y de hacer que miremos un poquito por nosotras .

Abceso mamario

Tras una mastitis mal curada la zona roja caliente y dolorosa que había en el pecho se muestra dura externamente, pero fluctuante a la palpación, con la piel muy roja tensa y brillante. Es frecuente que ya no hay fiebre o solo febrícula y la madre se sienta algo mejor de estado general, pero el dolor es mayor.

La ecografía puede resultar útil en el diagnostico y tratamiento del abceso mamario. Es posible puncionar con aguja guiada por ecografía y colocar un cateter de drenaje con buen resultado. Aunque la actuación actual más frecuente es abrir y drenar en quirófano bajo anestesia general dejando un drenaje que se va retirando poco a poco manteniéndose durante varios días.

Sigue siendo importante que el niño mame, porque si se retiene leche empeora el cuadro. Para ayudar puedes pedir que en lo posible la incisión esté lo más alejada posible del pezón y la areola.

Varias madres que han venido a nuestros grupos han seguido amamantando tras tener y superar un abceso mamario.

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