TEMA 3

Técnica de compresión del pecho

Se usa para optimizar una toma, es decir conseguir que el bebé tome más leche en menos tiempo y evitar que esté mucho tiempo mamando con pocos resultados.

Es buena idea usarlo para bebés dormilones que están mucho tiempo al pecho pero comen poco.

¿Cómo reconocer este tipo de bebés?

Un bebé que mama mucho rato y come poco realiza un agarre incorrecto, es decir que el pecho no recibe la estimulación necesaria dentro de su boca para succionar activamente y obtiene poca leche por su esfuerzo. Para poder obtener la leche que necesita puede ser que quiera mamar todo el rato y llore cuando intentes retirarlo del pecho.

Un bebé que mama mucho rato y come poco lo hace habitualmente con los ojos cerrados. Durante la mayor parte de la toma succiona el pecho como lo haría con un chupete, usando solo sus labios para succionar como en un aleteo. No verás movimiento cerca de la oreja de tu bebé mientras mama porque sus mandíbulas no se mueven vigorosamente, como lo harían en un bebé con mejor succión. Debido a que no estimula bien los pechos, obtiene mayormente leche baja en grasa y aumenta de peso lentamente.

Algunos bebés que maman mucho rato y comen poco no se despiertan durante la noche para mamar.

Cuando la lactancia es dolorosa

Otro motivo para usar la compresión del pecho es cuando la lactancia es dolorosa, de este modo disminuimos el tiempo que el bebé está al pecho, pues ingiere mucha más cantidad de leche en menos tiempo.

Es importante conocer los signos de que el bebé está tragando activamente y obtiene suficiente leche: Succión tipo: boca abierta grande-pausa-cerrar, movimiento amplio cerca de la oreja y sube y baja amplio de la mandíbula inferior. Al mismo tiempo si hay silencio ambiental se escucha la deglución de la leche.

Normalmente este tipo de succión sucede tras un minuto de succión rápida para estimular sin deglución y dura de unos tres a cinco minutos. Luego se deja de escuchar como deglute el bebé y las succiones se espacian por pausas cada vez más largas hasta que finalmente suelta el pecho.

La Compresión del pecho no se usa cuando el bebé esta “deglutiendo” leche activamente.

Se usa cuando ya no le escuchamos tragar y parece que la succión es menos activa. Es posible que la boca se esté moviendo pero ya no tan ampliamente como antes.

¿Cómo se hace la compresión?

La madre sostiene su pecho con una mano, tan cerca como sea posible de su pared torácica, el pulgar de un lado y los cuatro dedos restantes del otro lado del pecho en forma de C, con una buena porción del pecho en su mano. Luego junta su pulgar y cuatros dedos, comprimiendo el pecho. Esto se debe hacer con firmeza, pero no tan fuerte que haga daño.

Para que lo entiendas mejor puede servir la comparación con un bocadillo de pan de molde: Piensa que tu pecho es un bocadillo de 3 pisos de pan de molde y debes hacer que te entre en la boca, comprime el pecho de la misma manera

Es de esperar que el bebé comience a deglutir de nuevo (succión de boca abierta grande-pausa-cerrar). Si es así, debes seguir comprimiendo hasta que el bebé vuelva a mamar sin tragar. No debes soltar mientras lo oyes tragar. Cuando ya no lo veas tragar libera la presión sobre el pecho para que no se te canse la mano y la leche que está en otras áreas del pecho comenzará a fluir de nuevo:

  • Algunos bebés dejarán de succionar. Si eso sucede vuelve a comprimir el pecho.
  • Algunos bebés comienzan a deglutir cuando liberas la compresión. Si eso sucede espera y no comprimas de nuevo hasta que vuelvas a sentir que tu hijo no traga.
  • Cada vez que comprimas tu pecho, mueve la posición de tu mano ligeramente en una dirección, de manera que cada vez que comprimas lo hagas sobre un área diferente del pecho.

Si la compresión parece que no tiene efecto al principio

No cambies de pecho y espera, a veces el reflejo de eyección tarda un poco más. Normalmente a medida que avanza la toma la compresión funciona menos, pues el flujo de leche se hace más lento.

Si la compresión ya no surte efecto después de un rato

Y parece que el bebé se está adormilando o comenzando a lloriquear porque el flujo de leche es lento, pon al bebé en el otro pecho y repite el proceso, cambiando de un pecho a otro cuantas veces sea necesario hasta que la compresión ya no funcione para mantener al bebé activo.

Es buena idea experimentar

Aunque esta técnica funciona bien para muchas madres, puedes probar cualquier variación que te funcione mejor. La técnica funciona mientras no te duela el comprimir el pecho y tu bebé esté obteniendo suficiente leche.

 

Artículo redactado por Inma Marcos. Asesora de Lactancia de ALBA. Comadrona. IBCLC.
Revisado por Eulàlia Torras. Asesora de Lactancia de ALBA.
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