
| Tipo de leche materna | Temperatura ambiente | Refrigerador | Congelador |
|---|---|---|---|
| Recién exprimida en un recipiente cerrado | 6-8 horas (25ºC o menos) | 3-5 días (4ºC o menos) | 2 semanas en el compartimento congelador dentro del refrigerador (*/**) |
| Previamente congelada, descongelada en el refrigerador pero no calentada ni usada | 4 horas o menos (hasta la próxima toma) | 24 horas | No volver a congelar |
| Descongelada fuera del refrigerador, en agua caliente | Sólo hasta que termine la toma | 4 horas o hasta la próxima toma | No volver a congelar |
| La que sobra de la toma | Sólo hasta que termine la toma, luego desechar | Desechar | Desechar |
Los recipientes pueden ser indistintamente de plástico o de cristal (con una tapa que cierre con eficacia) y preferiblemente de uso alimentario que están marcados con el correspondiente símbolo. Si además tienen una abertura amplia se facilita su limpieza.
También existen bolsas de plástico para congelar (bolsa única o tipo cubitera) que son prácticas y poco costosas, aunque también se derraman con facilidad, al ser más inestables y poderse pinchar y gotear.
Es preferible guardar la leche en doble bolsa. También hay bolsas especiales que se acoplan al extractor pero son caras y de uno solo uso.
Algunas mujeres han comentado que su leche congelada huele a agria e incluso a rancio. Ese olor se atribuye a un cambio en la estructura de los lípidos como consecuencia de los ciclos de congelación y descongelación en el congelador-refrigerador con eliminación automática de escarcha.
Aunque puede ocurrir que ocasionalmente algún niño la rechace, por lo general no es así y tampoco resulta perjudicial para el bebé.
Congelar la leche rápidamente tras la extracción y calentarla inmediatamente después de sacarla del congelador parece que puede contribuir a que este problema se de en menor grado.
Hay madres en que la lipasa actúa muy rápidamente y en pocas horas leche huele a agria. En estos casos lo que la madre puede hacer es: introducir su leche en un cazo y poner al fuego. Si tiene termómetro (especial para cocina) va a esperar que la leche llegue a 60ºC, hay que sacarla del fuego, guardarla en el recipiente donde va a ser congelada, enfriar rápidamente (un poco de agua fría con hielo sirve), y congelarla. Si no se dispone de termómetro hay que controlar el proceso de calentamiento, cuando la leche hace burbujitas muy pequeñas en los laterales del cazo, sacar del fuego y seguir con el procedimiento anterior.
Lawrence, R.A. La lactancia materna. Mosby/Doyma Libros, S.A. Madrid 1996 Royal
College of Midwives.Lactancia materna. Manual para profesionales.
ACPAM.Barcelona 1994 Aguayo, J. La lactancia materna. Universidad de Sevilla.Sevilla, 2001 ACPAM. Manual práctico de lactancia materna.
(*) La leche materna puede ser calentada al microondas. A pesar que su uso inadecuado puede destruir la mayoría de células vivas de la leche materna, el valor nutricional de la leche sigue siendo el mismo.
Artículo redactado por Alba Padró. Asesora de Lactancia de ALBA. IBCLC.
Revisado por Eulàlia Torras. Asesora de Lactancia de ALBA.