Los Bancos de Leche Materna son centros especializados que, además de concienciar a la sociedad sobre la importancia y el valor de la lactancia materna, recogen, analizan, procesan, hacen controles de calidad y distribuyen leche materna.
Además, garantizan que la selección, la extracción, la aceptación y el procesamiento de la leche materna se hace de una manera eficaz y segura.
El objetivo de un Banco de Leche Materna es asegurar la alimentación con leche materna de todos los prematuros o neonatos que lo necesiten por prescripción médica y que, por causas mayores, no pueden ser amamantados por la propia madre o bien la madre no ha conseguido extraerse todavía suficiente cantidad de leche.

La European Milk Bank Association (EMBA), inaugurada oficialmente en 2010, ha recopilado datos procedentes de 23 países europeos. Según estos datos, en Europa 2015 existen más de 200 bancos y está previsto que se vayan abriendo más en un futuro próximo.
En los últimos cinco años la cifra de Bancos de Leche Materna ha crecido de forma considerable en todo el mundo, en paralelo con la toma de consciencia de la importancia de la leche materna en bebés de alto riesgo, como los prematuros, para los que se trata no solo de un alimento, sino que se podría considerar una medicina.
Con tanta cantidad de Bancos, distribuidos de forma irregular según las diversas naciones, no resulta sorprendente constatar que algunas prácticas de los Bancos europeos de Leche Materna varían mucho entre países, incluso dentro de un mismo país, aunque las diferencias suelen ser sutiles.
En España 2015 existen 8 bancos de leche distribuidos en distintas autonomías. Básicamente responden a dos modelos:
También existen diferencias en la logística de la recolección de la leche materna donada. En algunos casos las madres se desplazan al Banco para extraerse la leche, en otros la extracción se realiza en el domicilio y después la leche donada se lleva al Banco, bien a iniciativa de la propia madre donante o bien a través de un servicio de recogida implementado por el Banco.
Disponer de una extensa Red de Bancos de Leche Materna y gran número de donantes permite que todos los niños que lo necesiten puedan recibir leche de madre en ausencia de la misma, para su mejor desarrollo y como la mejor medicina.
Un Banco de Leche Materna sólo tiene sentido si se enmarca en una sociedad que apoya y promociona la lactancia materna:
Las recientes recomendaciones publicadas por la Sociedad Europea de Gastroenterología Pediátrica, Hepatología y Nutrición (ESPGHAN) sobre la alimentación de bebés pretérmino dicen que cuando no esté disponible la leche de la madre, se recomienda la leche materna donada como alternativa que deberá suministrarse desde un banco de leche humana que cumpla guías específicas sobre seguridad.
No se trata pues de disponer de una reserva de leche materna con la que alimentar a cualquier bebé mientras su madre hace otra cosa, sino de velar por la salud y la supervivencia de bebés en situaciones de alto riesgo, bajo prescripción médica, y con el objetivo final, siempre que sea posible, de que puedan acabar siendo alimentados de forma diferida o directa por sus propias madres.
En diferentes países existen Bancos de Leche Materna desde el primer tercio del siglo XX. A pesar de que su uso disminuyó durante los años 80, coincidiendo con la aparición del SIDA y el desarrollo de fórmulas lácteas para prematuros, este declive en el funcionamiento de los Bancos de Leche Materna fue solo transitorio y actualmente se encuentran extendidos por todo el mundo con una tendencia cada vez mayor hacia la creación de nuevos Bancos.
La evidencia científica acumulada a lo largo del siglo XXI, sobre la importancia de la leche materna para la salud y la supervivencia de bebés ingresados en unidades neonatales, muy superior a cualquier fórmula específica, el aumento continuado de las tasas de inicio y prevalencia de la lactancia materna a nivel social, junto con la implementación de nuevos modelos sanitarios de atención neonatal como el Método Madre Canguro y el NIDCAP, han contribuido a este cambio de tendencia.
Pueden haber diferencias logísticas según se trate de un Banco independiente o integrado en un Hospital, e incluso entre Bancos de un mismo tipo, pero los rasgos generales son los mismos.
Todas las madres que deciden hacerse donantes de leche deben realizar una entrevista con el personal del Banco de Leche Materna, en la cual:
Si la extracción se realiza en el domicilio, en la mayoría de los casos se proporciona a las donantes:
La leche es recogida por la donante en su propio domicilio, según las instrucciones recibidas, y almacenada en su congelador doméstico particular, en los envases proporcionados por el Banco de Leche Materna.
Se recomienda que antes de 15 días de su obtención, la leche materna extraída sea transportada congelada al Banco de Leche Materna, donde se mantiene congelada hasta su procesamiento. El transporte bien lo realiza la madre o persona de su confianza, o bien ésta contacta telefónicamente con un servicio de recogida implementado por el Banco.
La leche se descongela a 4ºC y se manipula en cámara de flujo laminar (en condiciones estériles).
Se toman muestras para estudio microbiológico.
Se descartan aquellas que muestren la presencia de patógenos potenciales o un exceso de flora saprófita.
La composición nutricional de la leche materna no es constante en todas las madres, sino que varía en función de:
Debido a la elevada variabilidad nutricional, la leche válida procedente de diferentes madres se mezcla para obtener un producto más homogéneo.
La leche se reparte en envases y se pasteuriza.
Una vez pasteurizada se toma una muestra para estudio microbiológico. También hay algunos Bancos de Leche Materna que realizan una valoración nutricional.
Por último, los envases se conservan debidamente etiquetados en el congelador.
La dispensación se hace siempre bajo prescripción facultativa en la que deben constar:
Asimismo debe recordarse la conveniencia de solicitar un consentimiento informado por parte del paciente o su representante legal.
En caso de no disponer de leche suficiente para hacer frente a las solicitudes recibidas, el Banco de Leche Materna distribuye la leche disponible priorizando a los receptores en base a su necesidad y teniendo en cuenta el diagnóstico, la severidad de la enfermedad, la disponibilidad de tratamientos alternativos y la historia de uso previo de la leche materna donada.
La leche materna procesada en el Banco de Leche Materna conserva, en gran medida, las propiedades nutritivas e inmunológicas que hacen de la leche humana un producto insustituible a la hora de hablar de la alimentación del niño prematuro.
Por otro lado se trata de un producto seguro en cuanto al riesgo de transmisión de infecciones debido:
No todos los lactantes pueden recibir la leche de sus madres, ya sea porque ellas no producen leche suficiente para sus hijos, tienen alguna enfermedad (VIH, leucemia), están recibiendo tratamiento farmacológico incompatible con la lactancia materna, o han fallecido. En estos casos la leche de banco ofrece a estos lactantes una serie de beneficios:
Además la leche materna también contiene factores de crecimiento que pueden:
Las indicaciones más comunes para prescribir leche de banco son:
En la Carta de Brasilia 2010 [pdf] el Programa Iberoamericano de Bancos de Leche Humana y la Organización Panamericana de la Salud tomó la iniciativa de instaurar un día especial en el que se reconociera internacionalmente la importancia de la leche materna para todos los bebés.
Tal como se desprende del Punto 8 de la Carta, la fecha elegida, el 19 de mayo, es un homenaje a la firma de 1ª Carta de Brasilia en el 2005. Este documento concentra los esfuerzos internacionales para enfrentar la mortalidad infantil y apunta las estrategias relacionadas a los bancos de leche humana para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio para el año 2015.
Bancos de Leche Materna aprovechan esta celebración para realizar actividades científicas y de difusión, como jornadas de formación, encuentros de hermanos de leche, exposiciones, etc.
Artículo redactado por Eulàlia Torras. Asesora de Lactancia de ALBA.