Lactancia materna y violencia obstétrica

La violencia obstétrica, reconocida como un tipo de violencia contra las mujeres por la OMS y penalizada en algunos países, se manifiesta en el ámbito sanitario y afecta a los procesos sexuales y reproductivos, especialmente el embarazo, el parto, el posparto y la lactancia.

28 de mayo 2024 – Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres

La vivencia de un parto traumático se ha demostrado que tiene consecuencias crónicas a largo plazo para las madres, incluido su posible impacto negativo en la lactancia materna, en un parto posterior o en el aniversario del trauma del nacimiento.

Con motivo de la celebración del 28 de mayo 2024 «Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres» desde ALBA queremos dar visibilidad al hecho de que muchas de las mujeres que han sufrido un parto traumático van a experimentar problemas con la lactancia materna.

Estas mujeres van a necesitar un apoyo adicional para continuar con su decisión de amamantar

Sin embargo, la lactancia materna está poco contemplada como derecho sexual y reproductivo y, a menudo, es olvidada por la perspectiva de género, tanto en la literatura científica como en las distintas campañas de sensibilización para erradicar la violencia obstétrica [APILAM].

Una historia de dos caminos

Es cierto que el impacto del trauma del parto en la lactancia materna puede discurrir en dos sentidos muy diferentes, tal como Beck y Watson han demostrado.

Un camino puede impulsar a algunas mujeres a perseverar en la lactancia materna, que se puede experimentar como una forma de recuperarse de la experiencia, de sanarse y, en definitiva, de reconciliarse con el propio cuerpo, incluso con el bebé.

Pero el otro camino puede conducir a graves problemas de salud para estas mujeres, tanto físicos como psíquicos y emocionales, que se convertirán en impedimentos angustiosos que pueden restringir sus intentos de amamantar.

Es necesario integrar la lactancia materna en el concepto de violencia obstétrica, tanto en la investigación como en la legislación

Tan necesario como dar visibilidad a la violencia obstétrica y abandonar las actitudes y las prácticas que puedan normalizarla.

III Congreso Internacional sobre Violencia Obstétrica

El pasado 17 de mayo 2024 se celebró el III Congreso Internacional sobre Violencia Obstétrica en la Universitat Jaume I de Castellón de la Plana (Castellón), bajo el lema «Haciendo visible lo invisible a través del diálogo interseccional».

La edición de este año del Congreso buscaba explorar y abordar las diversas manifestaciones de la violencia obstétrica desde una perspectiva interseccional analizando, no solo las diversas formas de violencia obstétrica, sino también sus conexiones con otros aspectos cruciales como el género o la clase social.

Desde ALBA valoramos positivamente que en la presentación del Congreso se incluyera la lactancia materna como parte de los procesos sexuales y reproductivos susceptibles de ser objeto de violencia obstétrica.

Y aprovechamos para felicitar a Elena López-Bermejo Minaya por presentar el póster «Lactancia materna: Invalidación y normalización del dolor en el acto de amamantar», revisión bibliográfica que constata la normalización del dolor en las prácticas reproductivas, incluida la lactancia materna, tanto a través de las normas sociales como de los discursos, del entorno de las mujeres y de los medios de comunicación.