TEMA 2

Síndrome de Raynaud

El Síndrome de Raynaud ha sido descrito como una forma de isquemia episódica provocada por el frío y la emoción. Aunque la causa real sigue siendo desconocida, se acepta que es una manifestación cutánea de un trastorno vascular generalizado.

Signos importantes que nos ayudan a diferenciar el Síndrome de Raynaud de otros procesos y patologías son:

  • Cambios de color de la punta del pezón. Normalmente está blanca al acabar la toma, y a los pocos minutos se vuelve morada, luego rosada.
  • Empeora mucho con el frío y mejora con la aplicación de calor local.
  • El miedo y el estrés también empeoran el cuadro, pues las catecolaminas y noradrenalinas que se segregan en estas situaciones son altamente vasoconstrictoras (es decir, que cierran la luz de las arterias periféricas). Por eso es posible que, si la madre sufre este problema, mejore mucho cuando esté en un grupo de apoyo siendo atendida y escuchada, y en cambio en casa, estando sola y en tensión, empeore.

Un problema mecánico, como una mala posición o un frenillo corto de la lengua del bebé, puede causar por sí solo un síndrome de Raynaud, y algunos procesos infecciosos de pezones van unidos al mismo, debido a que estas afecciones también provocan alteraciones vasculares.

Es importante, pues, que una asesora de lactancia valore estas posibilidades. En realidad la causa más frecuente es una succión desorganizada, provocada o no por una anquiloglosia, con un exceso de presión negativa sobre la base del pezón de modo que deja el mismo sin circulación sanguínea. Por ello cuando el bebé suelta el pecho el pezón está blanco. En algunas mujeres a los pocos minutos la sangre vuelve de golpe, el pezón aparece de color rojo intenso y la madre siente que le arde.

Además de mejorar la succión del bebé, ya sea con una posición de crianza biológica y/o agarre asimétrico, o bien derivando al pediatra para frenotomía si es necesaria y los padres están de acuerdo, el tratamiento de apoyo consiste en aplicar calor local antes y después de las tomas.

Una buena idea es usar un calcetín de algodón, rellenarlo de arroz crudo, anudarlo y calentarlo en el microondas unos segundos. Se aplica el calor justo antes de la toma, y también después. Para aumentar la eficacia se recomienda que no pase ni un segundo entre retirar calor y el agarre del bebé al pecho, y tampoco entre que el mismo suelta el pecho y se vuelve a aplicar calor.

Tomar bebidas calientes que no contengan cafeína o teína (por ser vasoconstrictoras) antes de amamantar y hacerlo en lugares cálidos también puede ayudar.

Es importante que no segregar una oleada de hormonas del miedo o el estrés antes de amamantar; es mejor respirar profundamente antes del agarre e intentar relajarse.

Hay que recordar también que fumar provoca como efecto secundario Síndrome de Raynaud en algunas personas.

Si las medidas físicas no funcionan, un médico puede recetar un vasodilatador apto para madres que dan el pecho.

 

Artículo redactado por Inma Marcos. Asesora de Lactancia de ALBA. Comadrona. IBCLC.
Revisado por Eulàlia Torras. Asesora de Lactancia de ALBA.
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